La región de
Badajoz posee un clima de influencia mediterránea,
con altos niveles de insolación y escasas
lluvias, que provocan condiciones ideales para el
cultivo del viñedo. Además su clima
seco, hace considerablemente fácil lograr
una calidad constante en las diferentes añadas,
con un desarrollo de ciclos de maduración
de las uvas muy homogéneos.